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lunes, 3 de enero de 2011

Desedén

–¿Y ahora qué Eva? Definitivamente la hemos pifiado. ¡Qué va a ser de nosotros! –dijo Adán mientras contemplaba incrédulo como las enormes verjas verdes que permitían el acceso al paraíso se cerraban.


–Pareces tonto Adán, pues ahora vamos a vivir la vida a nuestra manera. Sin absurdas prohibiciones –contestó Eva, mientras oteaba el paisaje que se extendía ante ellos, intentando adivinar cuál sería la mejor dirección para emprender la marcha.

–¡Qué vergüenza Eva, qué vergüenza! ¡Qué van a decir de nosotros nuestros…, nuestros…! –continuaba lamentándose Adán.

–¿Nuestros quien Adán? ¿No te das cuenta de que somos los primeros? –respondió Eva, iniciando la marcha hacia las colinas cercanas que se veían al este del muro que bordeaba el paraíso.

–En eso tienes toda la razón. Como por aquí no hay más gente… nadie puede decir nada de nosotros. Pero aún así Eva, –continuó diciendo Adán en tono lastimoso –¡expulsados, desterrados, alejados de la tierra que nos vio nacer…! Bueno, quien dice nacer, dice la tierra en la que fuimos creados, que en estos momentos y para lo que importa viene a ser lo mismo. ¡Expulsados del paraíso como dos vulgares delincuentes! ¡No sé si seré capaz de superar este trauma algún día!, y todo ¿por qué, Eva? ¿Por qué? “Desedenados” por culpa de uno de tus caprichos. Tenías a tu alrededor montones de frutas diferentes para probar y tuviste que elegir una manzana roja del árbol prohibido.

–Y qué quieres Adán, un antojo es un antojo. ¿O prefieres qué tu primogénito nazca con una manchita en la piel con forma de manzana? Y luego si te parece le podíamos llamar Apple ¿no te fastidia? A saber los problemas que podría acarrearle nacer con una marca de serie.

–Eva bonita, por si se te ha olvidado, eres la primera mujer en estado de gravidez, así que me parece que el tema ese del antojo te lo acabas de inventar para ocultar tu falta. ¡Eva, qué va a ser de nosotros! –continuó diciendo Adán regodeándose de nuevo en su pena.

–Uhmmm, ¿Apple? –musitó Adán, olvidando por unos instantes su aflicción –no, no me gusta mucho como nombre, además nos recordaría constantemente nuestra desgracia, me gusta más… Abel, o no, no, mejor Caín. ¿Eva, te parece que a nuestro primogénito le llamemos Caín?


–Pues la verdad es que no sé, no lo había pensado, aunque a mí me gustaría más que fuese niña…así que el nombre mejor lo decidimos cuando nazca y veamos si es niño o niña, porque me parece que esto aún va para largo. ¿No te dijeron los dioses cuanto tiempo tarda en incubarse el huevo?

–No, no dijeron nada, sólo que estabas preñada… ¡Una niña! Pero tú estás loca Eva. ¡Un macho bien hermoso! Eso es lo que tienes que alumbrar y dejarte de niñitas. ¡Pues sólo me faltaba eso, desterrado y encima cargando con dos hembras…!

–¡Adán! A veces dices unas cosas que me apetecería mandarte directamente al infierno. Pues a mí me gustaría que naciera hembra, y tal vez más adelante podríamos ir a por la parejita…Y no te enfurruñes querido, que se te arruga el ceño, y luego no hay toxina botulínica capaz de borrar esas líneas de expresión.


De todas forma Adán, –continuó diciendo Eva, –no hay mal que por bien no venga. ¿Te has dado cuenta de que gracias a este pequeño incidente diplomático con los dioses, hemos podido enterarnos de que vivíamos ajenos al verdadero mundo dentro de una jaula de oro?, porque si no… ¿para qué eran necesarias las puertas? Dime Adán, ¿por qué había puertas en el edén? ¿te lo has preguntado? Si todo era tan maravilloso y nosotros éramos tan libres como decían, no sé por qué razón nos tenían encerrados.


–Mujer, no seas malpensada. Seguramente los dioses sólo querían lo mejor para nosotros y trataban de protegernos de los peligros de fuera del Edén, y ahora, míranos… desterrados y abandonados a nuestra suerte… Tal vez si regresamos y les prometemos que nunca más vamos a volver a comer manzanas…

–¡Adán, pero qué poca dignidad! ¿Ya no te acuerdas de cómo nos trataron?

–Cómo podría olvidarlo Eva. Nos han expulsado sin miramientos y sin darnos un mínimo plazo para buscar otro alojamiento. Esto no debería de estar permitido. ¡Pues vaya injusta la ley divina esa, que cometes un pequeño desliz y ni siquiera te dan una segunda oportunidad! ¡Venga, expulsados! ¿Pero roja directa, me atreví a preguntar yo? ¡Y no veas con que ojos me miraban los dioses, desde detrás de los triángulos!

–Esto pasa Adán, porque actualmente sólo son válidas las leyes divinas. Tendremos que poner remedio a esta carencia y empezar a establecer las primeras leyes naturales, para que no se pisoteen nuestros derechos…
–Sí, sí, y también el fútbol, –interrumpió emocionado Adán –a ver si inventamos pronto el fútbol porque si no, no sé cómo vamos a pasar las tardes de los domingos sin aburrirnos demasiado.


–El fútbol, el fútbol, ya salió el fútbol, maldita sea, aún no somos más que dos, ni siquiera se ha inventado la rueda y… ¿ya piensas en dar patadas a algo esférico? Me parece que el concepto te viene grande Adán, así que lo mejor será que vayamos poco a poco y busquemos una cueva confortable donde pasar la noche y mañana ya veremos si podemos conseguir fuego, porque si no, me parece que las vamos a pasar canutas.

La conversación de Adán y Eva proseguía mientras caminaban dejando el sol a su espalda y se alejaban cada vez más del exclusivísimo club “El edén”.


–¿Y qué crees tú que harán ahora los dioses? – preguntó preocupado Adán, que no terminaba de aceptar su nueva situación. –Aunque lo más seguro –continuó diciendo sin darle tiempo a Eva a responder a su pregunta –es que creen una nueva pareja de humanos y les den todo lo nuestro, porque bonita, no sé si te has dado cuenta, pero nos han largado con lo puesto, y para más inri la hoja de parra esta no sólo me aprieta sino que además me pica.

–Adán, estás tonto, no sé por qué dices inri si esa palabra no se puede utilizar todavía, que tienes una imaginación desbordante. Ay, Adán, que eres el Julio Verne de la prehistoria. Sabes perfectamente que todo aquello no era nuestro, que la propiedad privada aún no se ha inventado, y que tan sólo teníamos el jardín en usufructo.

–Eva, ¿qué habrán querido decir los dioses con aquello de ganar el pan con el sudor de la frente? No hago más que darle vueltas al tema y no logro entender la frasecita de marras. ¿Tú sabes lo que es pan?

–Ni idea Adán, pero a mí lo que más me joroba, –continuó diciendo Eva, –es que la serpiente aquella se haya ido de rositas, la muy víbora. Y los dioses sin querer escucharme cuando intentaba explicarles que había sido ella la que nos había proporcionado la fruta. –“No matéis al mensajero, no matéis al mensajero”. La muy lagarta sin patas, es que no se me quita de la cabeza. Como alguna vez me la vuelva a encontrar te juro que me hago con ella unos zapatos, que estas piedras del camino me están destrozando los pies, Adán.

–¿Zapatos? Pero qué avanzada eres Imeldita, digo Evita mía. Te prometo que en cuanto invente algún artilugio punzante y cortante con el que pueda cazar, te regalaré la piel del primer animal para que puedas curtirla, trabajarla, y coserla para hacerte unas abarcas que ni Manolo Blahnik, ya lo verás y si no es mucha molestia y ya que habrás aprendido la técnica, pues de paso haces otras para mí. Ah… y también si puede ser un taparrabos porque esta hoja de parra me está matando.

–¡Adán! ¡Una cueva! –Señaló de pronto Eva, fijándose en una cavidad oscura que estaba horadada a media altura en un monte cercano, no muy lejos del manantial junto al que se habían parado a descansar. –¿Crees que podría servirnos de refugio? ¡Adán, mira fíjate bien! ¡No es posible, sale humo de la cueva! ¡Pero, pero…! ¿Es que no somos los únicos? Mira… Adán, parece que hay alguien y nos hace señas desde la entrada… Qué extraño…, es, es, es… ¡Adán, es una mujer. Está desnuda y… viene hacia aquí! –terminó de decir Eva, casi gritando.

–Eva, mi amor… –comenzó a decir Adán tragando saliva, en cuando vio a la mujer que se dirigía hacia ellos –tengo que decirte algo ahora que estamos fuera del paraíso, verás, es difícil de explicar, tú… yo… ejem… pues, yo… hace tiempo que quería decirte que… no sé como empezar. Espera que beba un poco de agua del manantial para aclararme la garganta.

–Adán, cariño ¿qué te pasa? Nunca te he visto así de pálido. Estás sudando. ¿Qué quieres decirme?

–¿Adán? ¿Eres tú? ¡Pero qué sorpresa, y qué elegante estás con esa hoja de parra…! –Dijo la mujer de la cueva cuando llegó hasta donde ellos estaban mientras le daba dos besos a Adán –Nunca imaginé que también a ti te echaran del club, siempre fuiste tan…tan… dócil. Pero no seas maleducado hombre, ¿es que no piensas presentarnos? –continuó diciendo la mujer mientras Eva que se había quedado muda por la impresión, la miraba estupefacta.

–Eva, –comenzó a decir Adán con un hilo de voz – ya sé que te lo tenía que haber dicho antes…en fin, lo que quería decirte es…bueno, verás… Eva, te presento a Lilith, mi primera mujer.




19 comentarios:

  1. AAAAAyyyyAAyyAyyyyyy!!!!!! jajajjaaaaaa!!!!!! Es de tu autoría Dori????? Muy bueno!!

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  2. Hooolita querida Dori... me he propuesto decir menos groserías este año... pero vean nada más este pedazo de %%$$##§Ä del Adán... miles de años engañadas y utilizadas... pero ya verán... ya verán, que si a nosotras nos tocó pagar el desliz en módicas cuotas mensuales, a ellos no les alcanzará el día para cumplir con su cuota diaria jajajaja....

    Besitines
    Daphne
    http://corners-daphne.blogspot.com/

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  3. !!!!!! Pero que bueno !!!!! Menuda imaginación jajajajaja.
    Besos .
    Mari Carmen

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  4. Hola Dori quería agradecerte tu visita a mi blog y tu bienvenida.
    Por otro lado me encantan tus relatos, ya he leído varios . Me gustó mucho el quilt japonés , todavía no me animo a hacer nada tan complicado.
    Te mando un beso enorme

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  5. Dori!!
    Cómo echábamos de menos tus relatos!!
    Qué bueno!! Tu don con la pluma nada tiene que envidiar a tus manos con la costura...
    Gracias!!!

    Un besazo,

    Martina.

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  6. Me he quedado alucinada
    !que imaginación!
    ¿Porque no escribes un libro gordo gordo?
    bss

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  7. ja ja jaj a aj
    te ha quedado genial... y desde luego das en el clavo en muchas cosas...

    un besin

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  8. Hola Dori, feliz año nuevoooo!!!!!!
    Maravilloso tu relato, pero al leerlo no puedo dejar de pensar como se te ocurrio?! en que estabas pensando! me rei muchisimo, y es que yo leo las escrituras y nunca me imajine como habria sido, pero tu mente.... sin palabras!!!
    La colcha kosequi te quedo hermosísima!!! ya la miras con ojos de experta! para mi es una belleza!!!
    Muchisimas gracias por tu apoyo y tu cariño!
    Todo lo mejor para este año Dori!!!!
    Te dejo un beso enorme junto con mi cariño y los mejores deseos para este año!

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  9. Buenísimo! qué imaginación!

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  10. Chica me dejas "estupefacta"", ahora ya empiezo a entender esta parte de nustra historia, claro que n8unca me la habian contado así..........

    Mari

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  11. Te felicito, te felicito y te felicito.
    Me ha encantado.
    ¿Porqué no escribes más a menudo?
    Eres tan buena escribiendo como cosiendo.
    Un beso

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  12. Hola Dori, te felicito esta genial, ya hechaba de menos tus relatos. La pluma se te da igual de bién que la aguja.
    Besos
    Loli

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  13. Como la vida misma, Además e coser sabes escribir! Dori, No tienes desperdicio.
    Besos

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  14. Qué gran "cuentista" eres, Dori :D ¡es fantástico! ¿pero es que tú no haces nada mal???? cada día te envidio más, jaja

    Nunca he comentado tus relatos, así que aprovecho para decirte que me gustan muchísimo (el de los viejecitos -creo que lo publicaste cuando el día del Alzheimer- me emocionó... y con este me he reçído un rato.

    Feliz Año ;)

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  15. Sencillamente genial: me he reído, me ha hecho pensar y me he acordado de la madre de Adán (aunque no tuviera). Que ganas tenía de leer otro relato tuyo. Gracias por este regalo y feliz año.

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  16. absolutamente genial y cierto¡¡¡
    jajajaja

    besssssssssssss

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  17. Hola amiga!
    " En este nuevo año que recien comienza le pido al Señor que tanto nos ama y comprende, que nos enseñe el camino que nos lleva a encontrar la luz divina, que ilumine nuestros hogares y nos de prosperidad"
    Que Dios te bendiga hoy, mañana y siempre y un fuerte abrazo desde Venezuela!

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  18. Buenisimo !!! me encanto que imaginacion ...,gracias por este regalo, besotes

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