He estado unos días en Italia y os juro que he buscado, rebuscado, preguntado y requetepreguntado por tiendas, kioscos y librerías, sobre libros, revistas o algo de patchwork que llevarme a la boca, y el resultado ha sido bastante escasito.
En todo el viaje, sólo encontré una tienda, en Bolonia donde vendían telas, y además anunciaban rebajas, así que entré toda contenta dispuesta a traerme algún recuerdo italiano en foma de tela y cuando vi el precio... ¡¡¡¡ 24 € el metro, con descuento !!! Como os podéis imaginar, salí de allí con las manos vacías. :-)
Teníais que verme, preguntando por todos los sitios hablando como los indios: - labore, coser... y haciendo gestos de coser con las manos. Bueno, creo que más o menos me entendían, pero es que en cuanto abría la boca, sólo me decían, ¡¡¡ah, españolo, campioni del mondo!!!, y en algún sitio aún sin abrir la boca, que sobre eso todavía me estoy preguntando como podían saber... pero de patchwork nada de nada.
Después de muchos intentos, y unas cuantas felicitaciones más, encontré en un kiosco una revista de patch, y cuando digo una, quiero decir una, es decir que me llevé el único ejemplar que había.
Y antes de irme, en un kiosko de Barcelona, compré esta otra revista de pachwork que había salido en esos días.
Así que estas son mis dos nuevas adquisiciones
Y en Orvieto, un pueblo precioso con una catedral espectacular...
... esto es lo único que encontré de patchwork en todo el viaje.
Estaba en una tienda de regalos al lado de un cartel donde ponía "no fotos", pero... ¡cómo me iba a marchar de allí sin hacer fotos a la única cosa que había encontrado hasta el momento! (Con el paso de los días se convertiría en la única).
Sí, ya sé, las fotos no son espectaculares, pero es lo único que me atreví a hacer apresuradamente, antes de que pudieran decirme nada.
De esta tienda salí antes de que me pudieran felicitar.
:-)

